miércoles, 28 de diciembre de 2011

El proceso de escritura (3)

Cuando tengas muchas ideas en la cabeza y todas las ideas estén relacionadas entre sí, aunque en distinta medida unas con otras y de una manera no demasiado definida ni clara, porque al final de cuentas no siempre es fácil acertar al tipo de relación que tienen unas ideas con otras y, por otra parte, muchas veces de lo único que se trata el relacionamiento es de un mero asunto gramatical, es decir, de si en determinado lugar es preferible un "y", un "o", un "si" o un "pero"; cuando te suceda que tenés todas estas ideas y que cada una de estas ideas corre por separado y que todas empujan por ser dichas y no sabés qué hacer porque no te gusta escribir mal las cosas (no se trata de un asunto de vanidad, sino de mera angustia por la dificultad que te trae no poder comunicarte) pero tampoco te gusta dejar de escribirlas; cuando te suceda esto y te amargues y comiences a odiar a todos los que te rodean, no te preocupes.

Escribí cada idea por separado, escribila de un tirón y sin comas, escribila como si estuvieras persiguiendo a una cucaracha y quisieras matarla lo antes posible y no pudieras pensar en otra cosa hasta hacerlo, escribila así y liquidala con un tremendo punto y aparte. Luego, después de una gigantesca sangría, estampá la idea siguiente y no te esfuerces por que tenga relación con la idea anterior. Vos ya sabés que están relacionadas. No intentes ningún "por lo tanto", ningún "si así fuera", ningún "de todos modos". Dejá caer la idea nueva. Y dejá caer la siguiente y la siguiente.

Si alguna vez tuvo sentido lo que querías decir, si alguna vez esas ideas fueron rústicas y austeras y valientes, entonces van a ser ellas, las ideas mismas, ya fijadas en el papel o en la pantalla, las que se atraigan solas, las que se reúnan y griten la millonésima parte de una gran verdad.

7 comentarios:

  1. Años estuve tratando de no hacerme trampas al solitario en la terapia psicoanalítica. Creo que nunca lo logré. Pero hice esfuerzos. Tan podrido estaba de mi discurso de cartón pintado que terminé por inventarme una trampa para trampas al solitario. Consistía en llegar al consultorio sin ideas primero, y segundo, discursear desde una catarsis verborrágica sin control. Más o menos como hacen los que se hacen los poseídos en la playa Ramírez el 2 de febrero. Ne sé si habrá dado todo el resultado que esperaba, pero creo que logré mejorar un poco la sinceridad de mi discurso.
    Años después, trabajando como creativo en un agencia de publicidad me di cuenta que la mejor forma de atrapar una idea era escribirla de la forma que vos decís. Porque la forma siempre se puede mejorar. Es otra instancia. Y es la forma que utilizo hasta hoy aunque no escriba mucho.
    Hace unos días un amigo músico me contó que usa una técnica bastante parecida a la que mencionás también, y que le resulta. Aunque también siente, como vos y yo, que al final apenas logramos gritar la millonésima parte de la gran verdad.
    Lo que en mi caso -paradójicamente- no me resulta tan poco.

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  2. ¿Y al pintar o hacer un collage no es un poco lo mismo? A mi a veces me gusta pensar que "veo emerger" las ideas en lo que estoy haciendo en lugar de "plasmar" ideas.

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  3. Creo que me pasa un poco lo mismo que a Mariana. Luego de hacer me doy cuenta en qué estaba pensando!
    La parálisis del sólo pensar las ideas es tremenda, está bueno largar como cataratas y bajarlas a papel. Ellas solas pelearán para buscarse el lugar que les corresponda.

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  4. Absolutamente de acuerdo.

    Viva la mafia y la magia también claro que sí.

    Me gustás Jorge.

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  5. Yama, es como vos decís. La forma siempre se puede mejorar, lo importante es tener algo ya escrito. Si es una huevada, luego lo borrás y listo. Si es mejorable, se mejora. Etc.

    Ahora, lo interesante, y de lo cual me di cuenta hace poco, es que es más importante mejorar la idea o la frase (son lo mismo??) hacia adentro que hacia afuera (es decir, que en su relación con otras frases). Porque la relación de una frase con otra se construye sola en la mente del que lee. Muchas veces, por querer hacer más clara la relación entre dos cosas, por querer ser demasiado claro, se arruina un texto o una idea.

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  6. Je, Mercedes, no está mal tu agregado de que las ideas también se pueden cagar a patadas entre ellas!

    Fossatti, igual yo me refería a la relación entre ideas (es decir, a eso mediante lo cual se articula una argumentación o un relato). No a las ideas en sí mismas, que al menos en mi caso aparecen de otra manera, al estilo: "Uy, mirá lo que se me ocurrió". De todas formas, el collage es otro mundo, y ahí sí se ve bien lo que vos decís.

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  7. Nilo, estoy tratando de encontrar el swing. :D

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